martes, 26 de junio de 2018

ARIGlobal: EEUU y Corea, una tensa historia



Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores  de Venezuela que combina lo interméstico y global


Lucía Galeno*


El reciente e “histórico” encuentro entre el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y el mandatario norcoreano Kim Jong-un, estuvo precedido de varios meses de fuertes tensiones diplomáticas, expresadas incluso en advertencias mutuas de uso de misiles como respuesta a posibles ataques armados, que hacían pensar como imposible una negociación. A pesar del inédito encuentro entre estos jefes de estado, en el pasado, se habían realizado esfuerzos importantes de entendimiento, de éxito parcial y coyuntural, pero solo en esta oportunidad, cristalizó en la reunión de los mandatarios.

En general, si bien la historia de las relaciones entre ambos países puede calificarse como de alta tensión, también, ha sido un indicativo de los cambios de orientación de la política exterior estadounidense, de acuerdo a las grandes transformaciones del sistema.

El origen data de 1945 con la creación misma del estado norcoreano, producto de la división de la Península en dos mitades, en base al paralelo 38, luego del Armisticio y rendición japonesa con la que culmina la 2da Guerra Mundial. El Sur, quedaba bajo el control de los Estados Unidos crea la República de Corea del Sur, mientras que el norte, fue tomado por los soviéticos. En 1950, luego de la salida de rusos y estadounidenses de la Península, el Norte, bajo el mando del comunista Kim il-Sung, invadió el Sur, desatándose la Guerra de Corea, que condujo a la intervención de la ONU, en acción liderada por Estados Unidos, ante  la abstención de Rusia. Más tarde, entraría al conflicto, la China de Mao Tse Tung, luego de la Revolución Comunista, por lo que la guerra se extendió hasta 1953, acabando sin un cambio significativo.

A partir de ese momento, la relación entre Corea del Norte y los Estados Unidos, siempre pasaría por una injerencia directa de Rusia y la China Popular. Los estadounidenses, desde Corea del Sur, en donde establecieron un anillo de bases militares para la contención de estas potencias. Así, durante toda la Guerra Fría, las tensiones en la Península, se consideraron confrontaciones en zonas periféricas, aunque en su última fase, Corea del Norte da inicio a su programa nuclear.

Al finalizar la Guerra Fría y en su nuevo papel de súper potencia y policía del mundo, los Estados Unidos, con la promoción del liberalismo económico y de la democracia, intenta la relación bilateral directa con Norcorea, disminuyendo su armamento en el Sur y en 1992, las Coreas firman un primer acuerdo para la eliminación de las armas nucleares, sin embargo, en 1993, el Norte reanudó su desarrollo nuclear, inaugurando una etapa en la que la tensa relación entre la potencia americana y este país, pasará por una especie de “chantaje” mutuo, la ayuda económica estadounidense se transará a cambió del cese del desarrollo nuclear militar. Incluso, en 1994 con Bill Clinton, el ex presidente Jimmy Carter viajó a Corea del Norte y suscriben un acuerdo de cooperación en el mismo sentido, pero en 1998, Pyongyang lanza su primer misil de largo alcance, conduciendo a una nueva negociación en el 2000.

La dinámica anterior, da un viraje en el 2002. Luego del ataque del 2001, los Estados Unidos emprenden la “lucha contra el terrorismo” e incluyen a Corea del Norte, en el “Eje del Mal”, países calificados de terroristas o de apoyo al mismo, transcurriendo así casi una década de tensiones. Con la nueva administración de Barack Obama, y de Kim Jong-Un, quien sucedió en 2011 a su padre (Kim Jong-Il, sucesor de Kim Il-Sung), las tensiones disminuyen una vez más.

En ese ir y venir, Pyongyang ha logrado desarrollar armas nucleares, abriéndose una nueva era de relaciones entre mandatarios con un discurso frontal como lo son Trump y Jong-Un, que, sin embargo, han producido este giro con la intencionalidad de suscribir compromisos para la desnuclearización de la Península Coreana, por lo que queda la incertidumbre de si esta vez será definitiva, o si representa otro acto de la misma dinámica de las tres últimas décadas.



* Profa. Cátedra de Historia de las RRII




                                                            Fuente: operamundi.com