martes, 19 de febrero de 2019

ARIGlobal: LAS FRONTERAS CULTURALES DEL MEE TOO



Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores de Venezuela que combina lo interméstico y global


Fidel Canelón *




              La noticia generó una pequeña conmoción, sobre todo en los círculos políticos y académicos de nuestra región: Oscar Arias, el dos veces presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz de 1987, respetado por tirios y troyanos, fue acusado recientemente de abuso sexual por Alexandra Arce von Herold, una psiquiatra costarricense y activista por el desarme nuclear. Dicho abuso habría ocurrido en 2014, luego de culminar una reunión celebrada en casa del laureado político y abogado  costarricense. Pero la noticia no se quedó ahí: en los días subsiguientes otras nueve mujeres, inspiradas en Arce, introdujeron sucesivas acusaciones en los tribunales ticos por la misma razón.

            Este incidente lleva inmediatamente a reflexionar el impacto que ha tenido más allá de las fronteras de los Estados Unidos el movimiento Mee Too, que tomó impulso a fines de 2017, cuando varias actrices acusaron de abuso sexual al productor de cine Harvey Weinstein, quien a la postre sería enjuiciado por los tribunales de su país. En unas pocas semanas Mee Too se hizo viral en numerosos países del mundo, generando reacciones y denuncias de las mujeres contra connotadas personalidades masculinas de los más distintos ámbitos laborales y de la vida social: la industria del entretenimiento, las artes, la política, el deporte y los negocios.

Es notable, sin embargo, que -con algunas excepciones- solo en Estados Unidos Mee Too ha mantenido un alto perfil y generado de verdad ulteriores consecuencias. Incluso dentro de los confines de Europa su efecto ha sido limitado, llegando a presentarse declaraciones adversas de sectores femeninos en países como Francia, que llegaron a decir que veían en él matices totalitarios, al observar la liquidación pública a la que fueron sometidas de manera indiscriminada muchas figuras masculinas. No hablemos de la mayoría de los países asiáticos y del mundo islámico, en los cuales solo han ocurrido unas contadas y aisladas reacciones. En América Latina, pese a las hondas influencias del discurso de los derechos civiles y humanos de raigambre occidental y del terreno ganado por los temas de género, como la violencia contra la mujer, el aborto, así como los temas de la comunidad LGBTI y asociados, hasta la denuncia contra Arias, Mee Too prácticamente había pasado por debajo de la mesa.

Todo esto nos introduce en el espinoso tema de la multiplicidad de factores que condicionan el tratamiento de los temas de género a lo largo del globo terráqueo, entre los que los elementos culturales y religiosos, las estructuras sociales y familiares específicas, así como costumbres de carácter étnico o de clan, juegan un papel determinante. En nuestra región, por ejemplo, más que el acoso sexual, quizá el tema género que tiene mayor visibilidad es la violencia contra las mujeres, que ha llevado a crecientes campañas de educación promovidas por ONG y agencias gubernamentales; y que en países como México ha tenido manifestaciones dramáticas, como el conocido caso de los homicidios de mujeres en Ciudad de Juárez.

¿Cómo explicar, entonces, la notable relevancia que tiene en Estados Unidos el tema del abuso y el acoso sexual, mucho más que en sus pares occidentales europeas y otras naciones del mundo? Posiblemente una de las razones nos la da Alexis de Tocqueville en su extraordinaria La Democracia en América, donde revela la honda impresión que le produjo la independencia que las familias norteamericanas le concedían a sus hijas desde temprana edad, adquiriendo una apreciable libertad para establecer relaciones sociales, contribuyendo a darle un mayor margen de seguridad a la hora de desenvolverse con el sexo masculino. Pero esto por sí solo no es suficiente. Junto a ello, sin duda,  hay que destacar también el puritanismo latente en la sociedad norteamericana hasta el día de hoy, que lleva a darle una gravitación muy grande a todo lo que concierne al establecimiento de relaciones carnales, y a poner bajo la vindicta pública todo lo que tenga una pizca de lascivia o de cierta manifestación de las cargas libidinosas.

Una cosa es indiscutible: los temas de género y asociados, como la problemática del aborto, el matrimonio igualitario, la comunidad LGBTI, etc., siguen ganando visibilidad y generando tensiones en muchas naciones. Y la rapidez de los avances en esta materia  dependerá en buena medida de la capacidad de superponerse a las barreras culturales y religiosas en las distintas regiones del planeta.

*Prof FACES/EEI



                 Generando conciencia sobre la violencia sexual. Foto: Spotlight


lunes, 11 de febrero de 2019

ARIGlobal: DIPLOMACIA Y RECONOCIMIENTO EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES: Venezuela y el Grupo de Lima




Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores  de Venezuela que combina lo interméstico y global


Alfredo Ordóñez López*





La crisis política y económica que enfrenta la República Bolivariana de Venezuela ha tenido un alto grado de incidencia en sus relaciones internacionales. Luego de la proclamación del Diputado y Presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, como Presidente (E) de Venezuela, se ha generado una duplicidad en las relaciones diplomáticas de Venezuela. La dualidad en las instituciones públicas del Estado venezolano ha obligado a los gobiernos del mundo a considerar inminente realizar un “reconocimiento de gobierno”.

El reconocimiento de gobierno es un acto declarativo que realizan los jefes de Estados para admitir a un representante de gobierno de otro Estado dentro de la comunidad internacional, por lo que es la convalidación jurídica de una situación de hecho. De igual forma, se puede generar un desconocimiento de gobierno cuándo éste se constituye de forma extrajudicial y se sostiene mediante el uso de la fuerza, rompiendo con los principios de paz y seguridad emanados de la comunidad internacional. En el caso latinoamericano, el reconocimiento de gobierno se realiza cuando este surge en el marco constitucional.

Las naciones latinoamericanas, dado su sistema Presidencialista, instituyen su contrato social a través de las Constituciones porque tiene como propósito el control de los gobiernos. ¨La constitución representa el límite del poder. Si el poder no tiene límites no hay constitución¨(1). De tal manera que cuando un gobierno genera acciones o agresiones en contra de la sociedad son comportamientos anticonstitucionales, por lo que su legitimidad se vuele discordante ante la esencia del contrato social, lo que al final afecta severamente su posición dentro de la legalidad.

Venezuela se encuentra ante una grave crisis de gobernabilidad y convivencia política, y ante esa situación, los gobiernos que conforman el Grupo de Lima (14 países) tienen la potestad discrecional del reconocimiento de gobierno, ya sea de forma expreso o condicionante cuando lo consideren fundamental para sostener el orden y la paz regional. El 4 de enero de 2019 el Grupo de Lima determinó que "no reconocen la legitimidad” de un nuevo periodo presidencial de Nicolás Maduro, y ya para el 23 de enero de 2019 Brasil, Colombia, Paraguay, Chile y Perú reconocieron al Dip. Juan Guaidó, como Presidente (E) de Venezuela conforme a la Constitución y el apoyo social exhibido en un acto público.

De tal manera que los gobiernos que conforman el Grupo de Lima se sustentaron en la legitimidad para otorgar el “reconocimiento de gobierno de forma expresa” al Dip. Juan Guaidó, como una política internacional pertinente para el sostenimiento de la democracia, siendo esta la mejor opción para garantizar la paz, la seguridad, el desarrollo (2), y evitar las violaciones a los Derechos Humanos. Sin embargo, el reconocimiento de gobierno debe pasar por un acto o gestión diplomática, y por ello el nombramiento de representantes del Estado venezolano ante el Grupo de Lima, Chile, Costa Rica, Honduras, Perú, Panamá, Ecuador, Colombia Canadá, Argentina, Estados Unidos, dándole así una acción de hecho al acto declarativo.

En el caso de los países que han mantenido el reconocimiento a Nicolás Maduro, como Presidente Constitucional, se enmarcan en los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas sobre la libre determinación y el derecho de los pueblos a decidir su propia forma de gobierno, forma de independencia, autonomía, referéndums, elecciones y legitimidad de los gobiernos (3). Por lo que se han mantenido rígido en una Diplomacia Clásica Bilateral de forma permanente, argumentando que la diplomacia busca “contribuir al desarrollo de las relaciones amistosas entre las naciones, prescindiendo de sus diferencias de régimen constitucional y social” (4), siendo este último aspecto la posición manifestada por México dentro del Grupo de Lima.

El reconocimiento de gobierno pareciera obligatorio de jure pero en principio es puramente doctrinal, ya que la actitud de los Estados está dictada por motivos de orden esencialmente político (5) y económico. En tal sentido, las relaciones internacionales entre el Grupo de Lima y Venezuela, se mantienen bajo una “Diplomacia ad hoc” dado su carácter permanente hasta que se cumplan las condiciones esenciales para el restablecimiento del orden democrático, y así regresar a una diplomacia temporal.

Sin embargo, esta Diplomacia Paralela que presenta la institucionalidad venezolana, perjudica significativamente la imagen internacional del país, quebranta los principios de unidad de acción en el exterior y debilita sus relaciones comerciales con el resto del mundo. Por lo tanto, al generarse un restablecimiento del orden democrático y estabilidad política en Venezuela, la gestión diplomática deberá pasar por un proceso de revisión y redefinición profunda de sus objetivos, siendo esta “el instrumento de que se vale la política exterior de cualquier Estado” (6) para la realización de sus planes en el marco de las relaciones internacionales.


*Internacionalista
MSc. en Economía Internacional
Doctorante en Estudios del Desarrollo 

Referencias: 
  
(1)                Ramón Escobar Salom. Los Demonios de la Democracia, p 12. 
(2)                OEA – Democracia
(3)                Carta de las Naciones Unidas – Capitulo VII
(4)                Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas 1961
(5)                Charles Rousseau. Derecho Internacional Público, p 309.
(6)                Manuel Morales Lama, Diplomacia Contemporánea, p. 9











martes, 5 de febrero de 2019

ARIGlobal: Nancy Pelosi y la Democracia



Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores de Venezuela que combina lo interméstico y global


Seny Hernández Ledezma*



Con la victoria de los miembros del Partido Demócrata en las últimas elecciones de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, se puede afirmar que triunfó la Democracia Social, si consideramos la ideología que sustenta a ese partido y los planteamientos recogidos en el discurso pronunciado por la Presidenta de dicha Cámara, el pasado 3 de enero. Este discurso se convierte en un documento fundamental que al parecer orientará la política que adoptará la Cámara, presidida por Nancy Pelosi, quien como señalan diversos medios de comunicación, a los 78 años de edad se ha convertido en la mujer más poderosa e influyente del país.

De conformidad con los resultados electorales, la nueva Cámara integrada por 435 miembros en representación de los 50 estados, es multicultural por razones étnicas y religiosas y está constituida por la mayor cantidad de mujeres en la historia de la institución.
La política progresista que recoge el documento busca “redimir la promesa del Sueño Americano” para cada familia llevando el progreso a todas las comunidades del país. Pelosi destaca el carácter sagrado que le confiere la Constitución, cuando cada dos años se reúnen en el “templo” de la democracia; es decir, el Capitolio de Estados Unidos y además interpreta que el servicio público es un “llamado noble”, que debe realizarse con verdadero amor y dirigirse a alcanzar el mayor bienestar de todos.

Como punto central de la democracia social, destaca el sistema de balances y equilibrios constituidos por los tres poderes públicos fundamentales: el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial y establece como rol fundamental del primero los resultados para la gente orientados hacia la generación de oportunidades y al mejoramiento de las condiciones existenciales. En una democracia son las leyes las que deben gobernar y el espíritu de las mismas debe promover y recoger esos resultados, sin manipulaciones acomodaticias. En ninguna parte del discurso hubo referencias al Presidente Donald Trump, ni a su política gubernamental, lo que si se enfatiza es la construcción de una economía que le brinde a los ciudadanos las herramientas básicas para triunfar como: educación pública, el desarrollo de la fuerza laboral, los empleos bien remunerados y las pensiones seguras.

Valora así mismo el respaldo que debe dársele a la clase media y la considera-recordando a Aristóteles- la columna vertebral de la democracia. Destaca el papel de las políticas sociales para garantizar el derecho a la vida en las áreas de protección, de seguridad y de salud pública, mediante la reducción de los costos de atención médica y de los precios de los medicamentos.

Otro aspecto esencial se refiere a la crisis climática que existe en el mundo, la cual se manifiesta en desastres naturales y requiere de la intervención estatal, de la acción decidida de los ciudadanos organizados, de la ciencia, de la ética y del uso de tecnologías sustentables para contrarrestar los efectos nocivos que se vienen produciendo.

Así mismo se plantea una gran preocupación por el auge del terrorismo y de la violencia en el mundo. Los demócratas, dirigidos por Nancy Pelosi, parecen saber lo que quieren hacer. Ojalá que el contenido del discurso no se quede en letra muerta, ni sea solamente la expresión de buenas intenciones.

En relación con los recientes acontecimientos en Venezuela, la juramentación de Juan Guaidó como Presidente de la República “encargado” y la fuerte represión de las manifestaciones, Nancy Pelosi declaró por la red social twitter su apoyo al pueblo que está en contra del gobierno autoritario de Nicolás Maduro, promoviendo la defensa de la democracia y el respeto a los derechos humanos.


sh26587@gmail.com





miércoles, 30 de enero de 2019

ARIGlobal: Venezuela y el consenso europeo



Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores  de Venezuela que combina lo interméstico y global



Lucía Galeno*




La UE ha seguido con mucho detenimiento la situación en Venezuela a través de su Alta Representante para la Unión de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (AR), Federica Mogherini, emitiendo diferentes declaraciones que dejan sentada su postura acerca de la crisis en el país, siempre llamando a una solución pacífica, democrática y apegada al orden constitucional. No obstante, a raíz de los hechos acaecidos desde el 2017, la UE ha fijado una posición más crítica y determinante contra el Gobierno de Nicolás Maduro, como el desconocimiento de las elecciones presidenciales de mayo de 2018.

Ya Mogherini había informado, a apropósito de la conformación de la Asamblea Constituyente, que no reconocería a este órgano debido a las dudas surgidas respecto a su legitimidad y efectiva representatividad”, expresando, además, su reconocimiento y apoyo a la Asamblea Nacional (AN), como poder legítimamente electo. Fue justo en el 2017, cuando los demás poderes del Estado arreciaron el cerco a las funciones y competencias de la AN, único poder no controlado por la tendencia política favorable al Gobierno. Otro factor que ha influido en la postura de la UE es la violación de los DDHH por parte de los cuerpos de seguridad del Estado durante todo el lapso de protestas de calle, que dieron origen a numerosas denuncias.

A inicios de 2019, con miras a la nueva toma de posesión de Maduro, el recién electo Presidente de la AN, Juan Guaidó, asumió las funciones de Presidente de la República Encargado, ante lo que la AN ha denominado “la usurpación” de dicho cargo por parte del sucesor de Chávez, partiendo para ello, del no reconocimiento de las elecciones de mayo de 2018 con  base en  el art. 233 de la CRBV. En este sentido, la UE se encuentra definiendo una posición que cada vez es más clara en apoyo a las acciones de la AN y su Presidente, sin embargo, está el punto central del reconocimiento o no de Guaidó como Presidente de la República Encargado, paso que ya ha sido dado por EEUU, los países del Grupo de Lima, Israel, Australia y países europeos como Reino Unido, Suiza, Albania, Kosovo, entre otros actores.

Aquí es necesario precisar que, más allá de la Política Exterior particular de cada país soberano de la UE, este ente opera como un actor aparte en el escenario internacional que busca ser la expresión de una política común de sus miembros en los diversos temas de interés. El fijar una posición como el reconocimiento a Guaidó pasa por poner de acuerdo a sus miembros, consenso difícil de construir en un escenario en el que, además de las fuerzas políticas de izquierda que pudieran ejercer algún tipo de apoyo a Maduro, existe la necesidad de cuidar las formas en el seguimiento de los procesos legales. Al respecto, en ciertos sectores europeos, surge la duda debido a la consideración hecha por algunos de una “autoproclamación”, asunto que pasa a ser materia de interpretación del texto constitucional. Siendo la UE a través de su AR, el órgano que representa la unanimidad del criterio de sus integrantes, resulta más que conveniente que la respuesta resulte de una discusión filtrada, clara y que no contradiga la postura de ninguno de sus miembros.

Hasta ahora, hay consenso en el llamado a la realización de elecciones libres, democráticas y con condiciones, pero no para el reconocimiento a Guaidó, aunque las declaraciones de Mogherini revelen la voluntad mayoritaria de efectuarlo, en caso de no concretarse una respuesta viable de parte de la administración de Maduro en los próximos días. En ese camino, la postura fijada por Alemania, Francia, España y Portugal de dar un plazo a Maduro para convocar elecciones, pareciera ser la de caballos que “tiran de la carreta” de la UE en la dirección del reconocimiento. No obstante, habría que esperar si se imponen otras propuestas como la de un nuevo proceso de diálogo con “garantías”, en el que la UE podría ser participe o, si finalmente, cada país toma su decisión individualmente.

Profa. Cátedra de Historia, EEI-UCV






martes, 15 de enero de 2019

ARIGlobal: La resistencia civil y el poder de la No violencia



Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores de Venezuela que combina lo interméstico y global



María Gabriela Mata Carnevali




Solo los medios justos producen resultados justos
 Mahatma Gandhi

La resistencia civil es una forma de acción política consistente en la ejecución de estrategias que no conllevan violencia contra el adversario con el que se sostiene un conflicto, sino que se orientan a seducir a la opinión pública para que voluntariamente decida no seguir obedeciendo o colaborando con él. Tres atributos han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso de los movimientos no violentos alrededor del mundo: unidad, planificación, y disciplina no violenta.  Atención Venezuela.


El éxito de movimientos pacíficos alrededor del mundo con protagonistas y causas tan diversas como la humanidad misma, va contra la suposición de que el poder en última instancia proviene del monopolio de la violencia. Si esta suposición fuera completamente correcta, ni Gandhi ni Mandela ni tantos otros que siguieron su ejemplo, habrían podido triunfar contra sus temibles adversarios.

Según Hardy Merriman (2010), si aceptamos el axioma que dice que en la política "el poder nunca es dado, siempre es tomado", la conclusión es que los movimientos históricos no violentos han tenido éxito porque, de algún modo, ejercieron un poder mayor al de sus oponentes: el poder de la No violencia.

Las huelgas, los boicots, las manifestaciones de masas y el establecimiento de instituciones paralelas junto a otras muchas acciones creativas, fueron los instrumentos usados para lograrlo.  

Por nuestra coyuntura, cabe hablar de la figura de los gobiernos en el exilio. Durante la Segunda Guerra Mundial, numerosos gobiernos y monarcas europeos, ante la expansión de la Alemania nazi, se vieron forzados a buscar refugio en el Reino Unido, estableciendo allí sus gobiernos en el exilio.

La eficacia de un gobierno en el exilio depende principalmente del apoyo que pueda obtener de gobiernos extranjeros, por una parte, y de la población de su país, por el otro. Algunos gobiernos en el exilio pueden convertirse en una fuerza formidable, lo que representa un grave problema para el rival en la posesión efectiva del país, mientras que otros se mantienen principalmente como un gesto simbólico con poco efecto sobre la situación real. Ejemplo doloroso: el Tibet.

¿Dónde está la clave del éxito? Obviamente cada caso es distinto; sin embargo, pareciera haber acuerdo en que para que la resistencia tenga éxito hay tres elementos que no deberían faltar: unidad, planificación y disciplina.

La unidad es importante porque los movimientos no violentos sacan su fuerza de la participación de la gente. Los números importan. Entre más gente apoye un movimiento, más clara es su legitimidad, poder, y el repertorio táctico. Los movimientos efectivos han tenido que abrirse incluso a los que deciden desertar de las filas de su opositor. El movimiento anti apartheid en Sudáfrica (1955-1992) fue capaz de recoger apoyo extendido y de crear la unidad para la causa del cambio, aún entre algunos partidarios blancos quienes inicialmente habían apoyado el sistema de desarrollo separado. El premio Nobel de la paz compartido por Mandela y el entonces presidente F.W. de Klerk da cuenta de cómo el sentido histórico de estos dos hombres pudo impedir una guerra civil que se consideraba inevitable.

La planificación estratégica juega un rol capital. No se puede vencer a un oponente armado únicamente por los actos espontáneos e improvisados de resistencia, incluso si tales actos son bien ejecutados.  Un caso que se suele citar en este sentido es el de Polonia en la década de los 80 y el rol crucial jugado por Lech Walesa para dirigir y apoyar la huelga general espontánea que prendió al país, en aquel entonces sometido a un régimen comunista.  Lo logró gracias a la creación del Comité de Coordinación de Huelga (Międzyzakładowy Komitet Strajkowy), que más tarde legalizaría como Comité de Coordinación Nacional del Sindicato Libre Solidaridad, plataforma que lo llevó a la presidencia de la República.

Finalmente, una estrategia solo es eficaz si es ejecutada de un modo disciplinado. El riesgo más grande para los movimientos de este tipo es que algunos miembros puedan hacerse violentos, o que haya infiltrados que inciten a la violencia. Por lo tanto, la disciplina no violenta - la capacidad de la gente para permanecer no violenta, aún ante provocaciones- debe ser objeto de campañas durante la lucha.

Recientemente, el gobierno de Macron en Francia ha usado la violencia observada en París y en otros lugares para afirmar que el movimiento de los chalecos amarillos es ilegítimo y antidemocrático. La acción no violenta niega a las autoridades esta línea de ataque. Por el contrario, la violencia utilizada contra los movimientos pacíficos ayuda a construir su propia legitimidad y obtener respaldo mundial.

Los ojos del mundo están puestos en Venezuela. La cita es el 23 de enero. Hay demasiado en juego. Para que el resultado sea el esperado habrá que tener en cuenta las lecciones de la historia.

@mariagab2016


Una mujer, parte de los "chalecos amarillos" grita consignas subida a un semáforo durante una protesta en los Campos Elíseos en París, Francia. EFE







jueves, 13 de diciembre de 2018

ARIGlobal: El club de los autoritarios


Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores  de Venezuela que combina lo interméstico y global

Felix Arellano*


El Presidente de Venezuela debe estar orgulloso, tres fotos recientes con: Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Presidente de México; Recep Tayyip Erdogan, Presidente de Turquía y Vladímir Putin Presidente de Rusia; le han otorgado algo de oxígeno. Son expresiones de manipulación geopolítica, cada uno ha recibido algún beneficio en términos del juego de poder y Venezuela es la ficha.

Lo lamentable es que el dinero fresco que tanto anhela el proceso bolivariano no se visualiza y que el país pierde, se perpetúa el autoritarismo, se consolida la miseria y el control de la población.

No obstante el importante rechazo que enfrentó la invitación al Presidente Nicolás Maduro para el acto de toma de posesión, el Presidente AMLO confirmó la invitación. Si bien estratégicamente no se presentó en el acto, donde le esperaban manifestaciones del malestar, sí logró asistir al sarao presidencial y compartir con el club de autoritarios Miguel Díaz Cannel, Evo Morales y varios radicales mexicanos que siguen creyendo en la farsa de las revoluciones que empobrecen al pueblo para controlarlo.

Pareciera que AMLO se prepara para liderizar la deteriorada izquierda latinoamericana, con sus peores ejemplos: Cuba, Nicaragua y Venezuela. Seguramente los oportunistas que aprovecharon el despilfarro de la chequera petrolera venezolana, ahora quieren desangrar a México. Venezuela es una ficha para los posibles sueños mesiánicos de AMLO. En todo caso, en su juramentación trató de proyectar una imagen de equilibrio, de tolerancia. Ahora bien, hacer silencio sobre la violación de los derechos humanos y la destrucción de la institucionalidad democrática, no es el mejor ejemplo de un demócrata.

Erdogan también necesita oxígeno, sus enfrentamientos con occidente, con Alemania, con la Unión Europea y con la oposición democrática de su país son cada día más profundos. Ya resulta un secreto a voces el auto golpe que le sirvió para eliminar opositores y consolidarse en el poder. En tal sentido, está muy interesado en promover el “club de los autoritarios”. Erdogan, con una economía más sólida que la venezolana, puede apoyar al proceso bolivariano en las necesidades de corto plazo, particularmente en las cajas CLAP, lo que no puede es enfrentar la grave crisis financiera bolivariana. Para un Erdogan aislado en Europa y cuestionado en occidente, Venezuela es una ficha que contribuye en la manipulación de su liderazgo.

Con Putin la foto es más significativa. Rusia es una potencia, debilitada pero potencia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con el derecho al veto, muy conveniente para el gobierno bolivariano. En la compleja coyuntura que está enfrentando Putin con occidente, producto de su proyecto expansionista que contempla, entre otros, un sistemático asedio a Ucrania, que le ha despojado de Crimea, la mantiene bajo la presión de grupos separatistas y ahora, aprovechando la debilidad de occidente, le está cerrando su acceso marítimo. Las relaciones con occidente están en grave tensión.

En ese contexto, Venezuela es una ficha útil para el oportunismo inescrupuloso ruso. En Venezuela, como en el Medio Oriente, Putin puede sacar beneficios como los recursos naturales y aprovecha para manipular sobre su liderazgo a escala global. Ahora bien, tampoco tiene el musculo financiero para enfrentar la enorme crisis venezolana.

El proceso bolivariano mueve la arruga, pero no detiene la agonía, no ha logrado dinero fresco. Los acuerdos con Rusia y Turquía anuncian inversiones en proyectos específicos, se mantiene la entrega del país, pero no sabemos si tales inversiones llegaran, son gobiernos opacos, que firman muchos compromisos, pero cumplen pocos. Para el primer trimestre del nuevo año la crisis financiera bolivariana debe ser colosal.

Por otra parte, la comunidad internacional democrática anuncia mayores sanciones a partir del 10 de enero y los aliados autoritarios tan solo ofrecen promesas y fotos. No está fácil la situación.

En un contexto racional un camino adecuado sería negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que exigirán un cambio radical de la destructiva política económica. Las democracias occidentales exigen un cambio democrático, para desmontar sanciones. Por ahora el proceso ofrece al pueblo empobrecido dinero inorgánico que lo pulveriza la hiperinflación y hace fiesta con sus fotos; no hay señales de enmienda o de cambio. Nos espera un nuevo año de crecientes limitaciones, pero hay que resistir.



                                  “Ningún régimen autoritario dura eternamente.”  Barak Obama
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Las opiniones emitidas por los articulistas son de responsabilidad individual y en ningún caso comprometen opiniones de la entidad que promueve este espacio.

martes, 4 de diciembre de 2018

ARIGlobal: Cien años después de la 1era GM

Espacio de reflexión sobre la realidad internacional a cargo de docentes e investigadores vinculados al postgrado de relaciones internacionales y globales de la UCV.  Opiniones, comentarios y reflexiones sobre distintos temas de la agenda internacional y de las relaciones exteriores  de Venezuela que combina lo interméstico y global

Lucía Galeno*


Recordar la Primera Guerra Mundial, o la Gran Guerra, como también se le conoce, es remontarse a la primera conflagración que se extendió a los límites del planeta y cuyas consecuencias significaron, verdaderamente, el inicio de la transición hacia un nuevo orden internacional.

La guerra culminó formalmente con el Armisticio de Compiègne, entre los países de la Entente y el rendido Imperio Alemán, el 11 de noviembre de 1918, fecha conmemorada recientemente al cumplirse cien años de su ocurrencia. Sin embargo, más allá de los términos contenidos en el tratado, lo trascendente, es la serie de cambios en el escenario internacional, a los que conducirá con las negociaciones de la Conferencia de París, inaugurada en enero del siguiente año.

Los antecedentes históricos en cuanto a acuerdos que pudieran ser catalogados como de “carácter general”, en el sentido de que llevan a transformaciones en los modos y estructura de las relaciones internacionales, es decir, sistémicas, se encuentran en los conflictos entre actores europeos que, en algunos casos, involucraron a sus posesiones coloniales. Podemos citar, por ejemplo, los Tratados de Westfalia, que pusieron fin a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), en la génesis del Sistema Internacional; el Congreso de Viena (1814-1815), cuyas disposiciones permitirían el restablecimiento del orden europeo luego de la Revolución Francesa y el Imperio Napoleónico, no obstante su incapacidad para impedir la incidencia de estas coyunturas en el nuevo mapa político y geográfico.

Las nefastas consecuencias de la Gran Guerra hicieron comprender, en primer lugar, la necesidad de crear un órgano de carácter supranacional que pudiera evitar la repetición de conflictos de tal magnitud, dando paso así a la propuesta idealista de Woodrow Wilson plasmada en Los Catorce Puntos, que funda la Sociedad de Naciones en 1919;  la cual, a pesar de fallar en la consecución de su propósito fundamental, debido  al acaecimiento de la Segunda Guerra Mundial 20 años después, no puede dejar de reconocerse como un hito importante, por el elemental hecho de su creación misma, que supuso un cambio sustancial en la concepción del Sistema Internacional, en el que la tendencia intermitente hacia el equilibrio, señalada por Pierre Renouvin, se maneja en una nueva modalidad basada en el concepto de seguridad colectiva.

Un paso más allá, también lo constituyó el inicio del reconocimiento y promoción de principios como la nacionalidad y la autodeterminación de los pueblos, cuya aceptación y respeto pueden ser muy discutidos al evaluar los resultados de los acuerdos surgidos de Versalles, pero que, sin embargo, logran instituir el Sistema de Mandatos de la Sociedad de Naciones, que en alguna medida, dará paso al proceso posterior de descolonización.

En una visión más estructural del status quo en la evolución, no solo del Sistema Internacional, sino de la sociedad y del contexto político general, se constata que con el fin de la Primera Guerra, va a desaparecer la figura de los imperios absolutistas y conservadores, conformados en la Edad Moderna y robustecidos en la segunda mitad del Siglo XIX, dando paso a otras formas de estado y de gobierno, influidos por el republicanismo, el liberalismo y la nacionalidad, así como a la aparición de nuevos actores independientes, nacidos del desmembramiento de los viejos imperios.

Finalmente, se debe aclarar que, aunque con el fin de la Primera Guerra se impuso un orden favorable a los vencedores (Estados Unidos, Inglaterra, Francia e Italia), éste no fue lo suficientemente estable como para prevalecer en el tiempo, tal y como se demostró con el estallido de la Segunda Guerra. Sin embargo, sus consecuencias poseen un alcance estructural puesto que iniciaron la institucionalización de algunas de las bases fundamentales sobre las que descansará el Orden de 1945, del que permanecen vigentes una parte sustancial de sus elementos constitutivos como los expuestos anteriormente.

Profa. Cátedra de Historia, EEI-UCV

Correo Electrónico: luciagaleno@hotmail.com



                                                        Fuente: institut-cq-projet-foret-compiegne.e-monsite.com/


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                                                        Fuente: institut-cq-projet-foret-compiegne.e-monsite.com/